- Realidad y formación del actual municipio
- Enseñas: Escudo y bandera
- Relación de vecindad con Asturias
- Infraestructuras y servicios

Cambio de capitalidad del Ayuntamiento, de Rodiezmo a Villamanín

Ampliar foto

Dos capitales en la vega

Rodiezmo y Villamanín (antigua y nueva cabeza del Ayuntamiento) comparten espacio en la vega, donde parecen interpelarse.

Autor: Javi Cañizares, 2004

Ampliar foto

Dos capitales, bajo la tutela del Cueto Fontún.

El arbitraje el Cueto Fontún indica a los pueblos de Rodiezmo y Villamanín la fragilidad de la historia.

Autor: Javi Cañizares, 2004

Modificar la capitalidad de un municipio en la posguerra española requería una motivación excepcional y una larga serie de informes favorables: Los organismos locales (Juntas vecinales, maestros, guardia civil y sacerdotes), los provinciales (Diputación) y los nacionales (el Consejo de Estado, el Consejo del Reino y finalmente el Acuerdo del Consejo de Ministros).

En este caso, el pueblo de Rodiezmo (capital inicial del municipio y núcleo más poblado de la comarca durante siglos) había ido perdiendo paulatinamente importancia relativa respecto a Villamanín. Ello se debió a una serie de factores de índole económico y administrativo:

  • La favorable situación de Villamanín, a pie de carretera N-630, en la ruta de acceso a Asturias.
  • El paso de la Vía Férrea, con Estación de RENFE.
  • Su rápido crecimiento poblacional, sobre todo en los años inmediatamente posteriores a la guerra civil, tras la construcción del poblado de Regiones Devastadas.
  • La ubicación en Villamanín de numerosos y florecientes servicios (Tiendas, Bares, Restaurantes, Albergues …, lo que convirtió al pueblo en centro de atracción comercial y polo turístico importante).
  • Finalmente, el hecho de que las dependencias del Ayuntamiento estaban "de facto" ya en Villamanín, desde el año 1.941, y Regiones Devastadas había construido el nuevo edificio del Ayuntamiento, junto con la Iglesia, en el casco nuevo de Villamanín.

La suma de estas circunstancias, hacía inevitable que se regularizara esta situación de dicotomía. Desde 1.941 se había adoptado ya el nombre de ´Rodiezmo-Villamanín´, para hacer mención a la capitalidad de derecho y a la real. Finalmente, se acordó desde las propias instancias municipales emprender los trámites para el cambio de denominación, a fin de que la misma respondiera a lo que era ya un hecho consumado.

Los trámites, largos y prolijos, - que ya habían sido iniciados en el año 1.941 -cobraron impulso durante la alcaldía de D. José S. Alonso Fernández, y dieron lugar a negociaciones, actas, instancias y alegaciones de todo tipo, hasta desembocar en los acuerdos administrativos necesarios, según consta en los documentos oficiales de la época:

Boletín oficial del Estado. (19 septiembre 1.941)

(Se aprueba el expediente de alteración de la capitalidad del municipio de Rodiezmo. Pasa a denominarse Rodiezmo-Villamanín.

BOE de la provincia de León. (17 septiembre 1.974)

(El Ayuntamiento de Rodiezmo-Villamanín somete a información pública el cambio de denominación del municipio)

Oficio de la Exma. Diputación de León. (4 noviembe 1.974)

(El Organismo provincial da su acuerdo para el cambio de denominación, tras el escrito del Alcalde de Rodiezmo-Villamanín, al que acompaña certificación del acuerdo de 5 de septiembre, con el quórum necesario… )

BOE de la provincia de León. (12 julio 1.975)

(Se aprueba el cambio de denominación del municipio, por Circular firmada por el Gobernador Civil, Francisco Laína García, en que da cuenta de que

"El Consejo de Ministros, en su reunión del día 6 de junio de 1.975, a propuesta del Ministro de la Gobernación, acordó aprobar el cambio de nombre del municipio de Rodiezmo de esa provincia de León, por el de Villamanín.

León, 8 de julio de 1.975".

Ampliar foto

Documento de aprobación del cambio de capitalidad del municipio, o cabeza del Ayuntamiento, de Rodiezmo a Villamanín, por parte de la Diputación Provincial de León. 4 de noviembre, 1974.

(Cedido por el Sr. José S. Alonso Fernández)

La cambiante realidad administrativa del Concejo encontraría, al fin, su actual acomodo, sin que estas vicisitudes menoscaben un ápice la importancia de cada una de las partes de este cuerpo común.