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El Paso del ferrocarril desde la Meseta a Asturias

Esta importantísima obra de ingeniería, orgullo del siglo XIX español, cuenta con una amplia información, que nos permite conocerla y valorarla en su verdadera dimensión.

El tren hubo de salvar, efectivamente, un desnivel de 927 metros (desde los 1.270 de la boca sur del túnel de La Perruca a los 342,3 de La Cobertoria), y ello a lo largo de un recorrido de cuarenta y nueve kilómetros, que es tres veces superior a la distancia por carretera.

Para documentar esta obra, contamos con una publicación de la propia RENFE, titulada ´Pajares, 1.884-1.984´, realizada con ocasión del centenario, en que se glosan los datos más relevantes que permitieron el paso entre Asturias y la Meseta.

"Pajares es literalmente la puerta de Asturias" escribía con toda clarividencia, en 1.882, Rafael María de Labra, y allí, en aquel indómito y montuoso escenario, el ingenio humano de la época ganó una de las batallas más memorables en los anales de la red ferroviaria española".

 



Inauguración del 'Camino de Hierro' de Asturias, ante el Túnel de la 'Perruca'. Busdongo, 1884. Postal conmemorativa del centenario.

Autor: Postal cedida por la Sra. Chelo, del Restaurante Villa María de Busdongo.

Pasando por alto las vicisitudes de financiación, pues la obra fue subastada ya en el año1.864, y había llegado a Busdongo en 1.872) y sus enormes desafíos técnicos, concretaremos de forma esquemática los datos más relevantes de su realización:

Se hubieron de perforar sesenta y nueve túneles. El de la vertiente leonesa, conocido por ´La Perruca´ se inicia un poco más arriba de Busdongo, y tiene 3.071 m. de largo, lo que supuso vaciar 78.000 metros cúbicos de tierra y piedras. Otros cuatro túneles, ya en terreno asturiano, superan los 1.000 m. El ingeniero francés Eiffel hubo de ser llamado para diseñar el complicado puente entre Navidiello y Linares, en el concejo de Lena. Unos dos mil obreros trabajaron durante cuatro años en este tramo de menos de 50 kilómetros, masa laboral impresionante para la zona, a la que se llamó ´la Encarrilá´. Muchos echaron aquí raíces y fundaron familias, como ocurriría años más tarde en la explotación de la Mina ´La Profunda´. Trece trabajadores perdieron la vida, por desprendimientos y diversos accidentes.

Por fin se determinó la fecha del 15 de agosto de 1.984, para el paso del primer convoy. Las locomotoras ´Pelayo´ y ´Jovellanos´ arrastraron el tren, y se instalaron a la entrada de ´La Perruca´, a las siete de la mañana, donde estaba dispuesto un andén, vistosamente decorado. Fueron los Reyes Alfonso XII y María Cristina, con las infantas Isabel y Eulalia, los primeros pasajeros oficiales. El obispo de Oviedo (aún en aquel momento diocesano de Arbas y su Concejo) bendijo la comitiva, a la entrada del túnel. Hasta se dijo que la Virgen no subiría al cielo, ese día de la Asunción: Se quedaría en la tierra, para gozar de este viaje inaugural.

La prensa de la época siguió con grandes medios la efemérides, narrando los detalles del corte de las cintas de seda que cerraban el túnel, los discursos, y la entrada en la estación de Puente los Fierros, a las once y media. Luego se sentaron los invitados al banquete de gala…

Con la finalización de la Rampa de Pajares, el viaje entre Madrid y Gijón pasó de cuatro días en carruaje a unas veinte horas en ferrocarril. Avance gigantesco para una época que todavía no conocía las prisas actuales. Más adelante se electrificaría (1.925) y se instalaría la doble vía.

Cien años más tarde, el 15 de agosto de 1.984, los reyes don Juan Carlos y doña Sofía, biznieto el primero de Alfonso XII, llegaron de nuevo a Busdongo, para conmemorar el centenario de la ´Rampa ferroviaria de Pajares´. Ahora viajaron en un moderno ´Corail´, y volvieron a glosar la importancia de ´salvar ríos y montañas, valles y otras fronteras naturales, para constituir un abanico de comunicaciones…"

Julio Marugán, del Restaurante Villa María, de Busdongo, era entonces su Jefe de Estación, y fue el encargado de ofrecer una placa a los Reyes. Las fotografías de este acto del centenario ocupan en su casa un lugar de honor.

Otros motivos de recuerdo son las placas a la entrada de ´La Perruca´, y en la propia estación de Busdongo…



Presencia real en el Centenario del paso del FFCC a Asturias, en 1984.

Julio Marugán, a la sazón jefe de la estación de FFCC de Busdongo, saluda a los reyes, al hacerles entrega de una placa conmemorativa.

Autor: Anónimo. Fotografía ceda por el Restaurante Villa María, de Busdongo.

 

 

 

 

 

El territorio se reafirmó, una vez más - después de la milenaria Calzada de la Carisa y de las centenarias rutas jacobeas - como la verdadera ´Puerta de Asturias´.



Busdongo. Las nieves del fin del mundo.

La locomotora se abre camino contra una pared de blancura, al avistar Busdongo, en altitud de 1236 m.

Autor: Anónimo. Fotografía cedida por los empleados de RENFE de la Estación de Busdongo, Ángel Gutiérrez y Tomás Campo.